

Historia de la empresa
El humilde origen de Riley se remonta a 1890, cuando era simplemente una tienda de deportes de Manchester. Pronto la empresa se diversificó y se convirtió en la mayor fabricante de bates de críquet del mundo. Paralelamente, Riley empezó a fabricar mesas y tacos, y sobre 1910, la empresa producía ya unas 800 mesas de billar al año. Además de las mesas estándar, se fabricaban otras muchas convertibles (con tapas que las transformaban en mesas de comedor) y otras denominadas portátiles. Las mesas portátiles pasaron a ser con mucho las más vendidas. En 1912 se producían 4000 unidades al año, que se exportaban a todo el mundo. El mejor cliente de Riley era, sin embargo, el ejército británico.
A mediados de 1920, la marca Riley no era famosa únicamente por sus mesas de snooker, tacos y accesorios, sino que ahora era dueña de locales en los que jugar. En poco más de diez años, la empresa se había convertido en un gigante de la industria por la:
El snooker se había convertido realmente en la quinta esencia del deporte para el caballero inglés.
En los años 30, su popularidad se extendió también a la clase trabajadora. Las mesas de snooker Riley ya habían hecho la primera de sus muchas apariciones en un campeonato mundial de snooker.